miércoles, noviembre 25, 2009

Dentro del Blues existe el amor... 5ª Parte

El frío entraba por mi piel como alfileres. ¿Estoy muerto? Me cuesta abrir los ojos.
Siento una tela y a través de mis ojos cerrados tengo la sensación de una intensa luz blanca.
Cuando conseguí abrirlos estaba acostado. La habitación era totalmente blanca y unas voces detrás de un biombo me dejaban con mas dudas.
Cuando me incorpore un poco para poder visualizar mejor el lugar sentí un pinchazo en el codo.
Tenia un gotero y no pude contener el grito de dolor. No me esperaba esto.
- ¿Estas bien cariño? Pregunto Pilar que se acerco corriendo y aparto el biombo
Pilar era una mujer morena, con gafas. Sus ojos desprendían lágrimas y puso su mano sobre mi pecho. La cálida mano me transmitió mucho calor y la mire fijamente. Ella cerro los ojos y un señor se acerco a su lado.
- Soy Raúl, cardiólogo de la Santa Maria. Se presento con su bata blanca.
- ¿Que ha pasado? Pregunte al notar que Pilar hundía su cabeza en mi pecho para sollozar.
- Has sufrido un ataque al corazón. Ahora mismo estas bien pero porque te habían encontrado tirado en la calle.
El facultativo me explico que tenia mi corazón débil. No sabían cuanto tiempo iba a durar. Pilar lloraba con mas intensidad y notaba como sus lágrimas mojaban mi pijama.
Mire al techo mientras el medico seguía hablando. Todo estaba ya en silencio. Sabia que Pilar lloraba, sabia que el medico seguía explicándome lo que me ocurría pero yo pensaba en ella.
Ana, esa chica dependienta de una panadería. Que me hace sonreír. Que hace temblar hasta mi propia voz cuando me habla. No he podido hablar con ella sino algunas palabras y la conozco hace un par de días y siento mucha atracción por ella. Mi universo gira a su alrededor y me gustaría saborear esos labios. Acariciar su cuerpo y jugar con mi nariz con la suya. Oler su ropa, compartir ese capuchino. Sentir su respiración... escuchar su corazón sano.
Me estoy muriendo. Justo lo que sospechaba días antes. Esa anomalía que me hablaba el medico de urgencias podrían privarme de escuchar el Blues de Ana. Esas notas de amor y ternura. Esa musica para el dolor y lo amargo.
- Quiero irme a tu casa esta noche Pilar. Hable aun mirando el techo.
Los dos se callaron y me miraron fijamente. Pilar se seco con la manga de su vestido rojo las lágrimas y asintió con firmeza.
- Quiero probar esos champiñones que hace Marcos y beber una copa de vino.
Pilar miraba al medico. Este no sabia que decir.
- Claro... Fer, tendrás lo que necesites. Respondió ella sacándose un clinex del bolso.
- Quiero ver dormir tus hijos. Y note como comenzaba a llorar.
Mis lágrimas caían por las mejillas y intentaba visualizar a Ana.

2 comentarios:

Manchas de Tinta dijo...

¿Y eso de que el prota nunca muere y siempre termina con la chica?

Dana Andrews dijo...

"Escuchar su corazón sano"...eso me ha gustado. Después de todo quizás tengas el corazón enfermo porque ella lo tiene sano y lo seguirá teniendo siempre... porque su corazón no sufre como el tuyo. Ay, el desamor!!!!...