sábado, diciembre 26, 2009

Mi dia de Navidad

Dias de navidad, lluvias, frio, a veces asoma el sol... melancolia, angustias, nostalgia.
Y de repente, una sonrisa de una amiga que te dice que comeras con su familia en su casa.
Esos dias te sientes contento, no sabes que hacer para no fallar a tu amiga.
Miras a tu alrededor y buscas detalles. Prometes no hablar de tu pasion para no aburrirles. Prohibido hablar de tu vida que... terminaran por abrir la ventana y hacerte volar.
Que me pongo, que llevo como detalle, centrarme en sonreir...
Cuando salia de casa para trabajar pensaba... que diablos, se tu mismo tio.
En las 4 horas de trabajo miraba el telefono para ver si habian noticias de Canarias o algun amigo/a que me felicitara. Nada.
Cada minuto hacia oscurecer mi tarde. Estaba nervioso, histerico por caerles bien a la familia que me acogia esa noche.
!!!UN MENSAJE¡¡¡ Vaya... publicidad.
Nadie me llamo y me senti decepcionado por muchas personas. Es la realidad, nos acordamos del Chabi para pedirles favores... mi amiga no.
No quiero con esta entrada juzgar a nadie pero... nadie me llamo.
En su casa, me senti como hacia años en la mia. Ultimamente no celebrabamos la Navidad en casa.
Me acorde de Opa, mis tias y mi madre diciendo que no entendia los chistes. Los atracones de comida y el tintineo de los vasos cuando brindabamos. Esa tarde Opa, no paraba de preparar cosas. La leña preparada para la carne. El vaso de vino (solia ser un vaso pequeño de cortado)
Mi madre se encargaba del gofio, Robbie lo traia con miel y almendras, el olor de pan de leña en todo el pueblo, los vecinos tocar la puerta para felicitar, los cantos de mi abuela... ains que tiempos.
Asi me senti anoche. Una familia genial, sonriente en todo momento y desgraciadamente... escucharon la explicacion de mi pasion. !!!!Unas croquetas impresionantes¡¡¡¡
Pensaba, ¿que haran los demas?
Arturo, Alvaro, Kodo, Alex, Freddy y David (currando en Carrefour), Fernando, Mari Mar y JL, Pedro Calvo, Francis y su familia, Neus, Vanesa, Marcos, la gente la DYA.
Sonrei mucho... me salia solo jejeje
Cuando llame a mi casa en Canarias y regresaba a la mia, escuche la voz de mi madre... algo "contentilla"
Me he repetido mil veces durante años, si caigo 8 veces... me levanto 9
Todos los malos momentos han sido recompensados con buenos instantes. Igual que el año pasado estaba con otras personas, otra familia que me mostraron calor.
Os lo agradezco muchisimo.

Gracias Ana por estar siempre, espero llegar en todo momento a la altura. Y recuerda, el hombre tropieza 2 veces con la misma piedra... el pato de CINESA en todas las pelis jajaja

sábado, diciembre 05, 2009

Dentro del Blues existe el amor... 8ª Parte

La noche continuo. Hablábamos de nuestra familia. Marcos, me recordaba cosas que nunca hablábamos. Cuando Jonas se hizo el esguince de tobillo. Estuvimos ayudándole a llevar el Café del Blues durante unas semanas. Nos lo pasamos bien aunque reconozco que fue agotador.
Los champiñones de Marcos estaban muy bien y el lambrusco me venia bien la verdad. No quería emborracharme pero estar contento y desconectar de mi problema si.
Pilar empezó a entrarle la risa tonta y miraba a Marcos. Este ni se inmutaba y a veces se quedaba hipnotizado al plato. Jugaba como un crío con la comida. Pensativo. Otras veces levantaba la barbilla y sonreí. Se notaba que era obligatorio. Quería que me sintiera bien. Sabia que deseaba estar contento y centrarme en esta noche. No lo conseguía.
Ella si lo conseguía. Mi mente esta sumida en esa mujer. Los ojos que se clavaron en los mios cuando compraba ese pan.
- ¿Fernando? ¡Fer! Regrese con la voz de Pilar.
- Lo siento... estaba pensando en alguien. Me excuse mirándoles y volviendo a la realidad.
Los dos se miraron y sonrieron.
- ¿Enamorado? Interrogo Pilar.
Deje caer el tenedor encima del plato. Ya son dos veces que unas palabras me llegaban al alma. ¿Enamorado? ¿Estas enamorado Fernando? Me preguntaba a mi mismo. El silencio por parte nuestra fue intensa pero la pequeña armónica que salia del equipo de musica se hizo mas intenso. Cada minuto que pasaba empeoraba la situación y tenia que decirles que es lo que sentía. ¿Como es posible que verla unos minutos me gustase tanto?
- Si... creo que lo estoy. Susurre mirando mi plato
- Los enamorados no se arrepienten amigo. Afirmo Marcos mirándome.
Tenia razón. Porque estaba así. No quiero hacerle daño. Se volvió importante para mi y no sabemos aun que me pasara.
- Desde que vine, no había conocido a nadie sino a vosotros. Nunca entre a esa panadería y la vi. Me quede hipnotizado y jamas encontré una razón para enamorarme pero... sus ojos, su sonrisa, su cabello... todo me tiene sumido en un sueño. No se si es por lo que me pasa pero si se una cosa... me estoy enamorando cada vez mas aunque me quede con lo que he visto. Explique mirándoles a los 2 sosteniendo mi copa de lambrusco.
Pilar empezó a sonreírme y Marcos nos miraba.
- ¿La panadera? Fernando, esa chica es un ángel. Respondió Marcos al ver que Pilar no decía nada.
Pilar sabia que era importante. Siempre hablábamos de mi forma de expresarme con las mujeres. Incluso en una conversación que tuvimos juntos una vez, me dijo que si no fuera por Marcos, habría pasado algo entre nosotros. A veces lo había pensado.
Pasaron los minutos. Había explicado como fue nuestro encuentro. También que con lo ocurrido no tenia mucho tiempo para pensar en ella pero confirmaba que me estaba enamorando.
- ¿Porque no empiezas con algo tranquilo? Un capuchino, el cine, ir a la feria... tienes muchas posibilidades y haréis buena pareja seguro. Me animo Marcos.
Pilar se giro bruscamente.
- Sabes mucho de esta muchacha, ¿no?
Marcos también se giro y se quedo colorado.
- Viene muchas veces con sus amigas a tomar algo al Café del Blues. Justifico el hombre.
- ¿Como? Deje mi copa en la mesa.
Los dos se giraron hacia mi y se quedaron mirándome.
- La invite de ir pero de los nervios ni le di mi numero de teléfono ni como podríamos quedar. Solo me se su nombre.
Ella sabia de la cafetería y me dejo un poco fuera de sitio. Creo que no le intereso mucho. Podría también estar como yo, que le guste y no se atrevía a decírmelo. Tal vez esperaba un gesto mio.

lunes, noviembre 30, 2009

No tengo nada que poner.

Hoy no siento sino dolor. Quiero escaparme como dice esta cancion y refugiarme en algo.
En ocasiones no comprendo que me ocurre pero en otros si. Ahora es un cumulo de cosas y de entrada a la navidad... no me encuentro.
Ha veces quiero sentarme y poner los codos sobre la mesa para valorar lo que tengo pero... no es asi. No puedo hacer eso. Escribo una novela de amor y pasion cuando resulta que es para tranquilizar mis sentimientos. Me hace feliz, me llena el escribir desde que era pequeño pero no consigo aun asi encontrar esa paz.
Me he refugiado en el Aikido. Movimientos circulares y con una filosofia que estuve buscando durante años... una decada para ser exactos. Lo consigo poco a poco.
Me gustaria encontrar una razon, solo una para entender porque estoy asi. ¿Un profesional? Muchos me lo habeis aconsejado. ¿Volver a la tierra que me crie? No lo he barajado y estaria bien conmi familia pero no creceria... y volver a los viejos fantasmas, no gracias.
Veo esas fotos donde pongo caras y la gente sonrie. Me gusta que la gente sonria y que me vean bien pero lo llevo dentro. ¿No puede la gente entender lo que sienten los demas? Si te enamoras sigues enamorado, es ley de vida.
Cuando te dejan y ves que tu rutina cambia... pues te quedas vacio. Empiezas a correr y a correr... jamas encuentras nada. Cuando te das cuenta ves lo que ocurre contigo mismo. Los errores, el no saber que te ocurre, la fragilidad... los demas no lo entienden y empiezan a etiquetarte igual que en esas fotos del Tuenti.
Se acabo el tener que buscar la adrenalina para sentirte un heroe. Se acaban las palabras por alguien que no te quiere. Te levantas por las mañanas y no sientes sino frio, dolor y vacio. Las lagrimas brotan, te apoyas en alguna pared y dejas fluir la tristeza. Sientes las manos de la gente que te quiere y no sabes como responder incluso ni como mirarles a los ojos.
Perdonadme, intente acercarme y me sentia peor. Intente alejarme y tambien fue igual.
Tengo 35 años, soy muy hippy como dice una amiga mia. Amo las buenas voluntades, quiero a la gente que aprecie la tolerancia. A veces me gustaria comprender que hago en sus vidas pero ellos me dan la respuesta.
Puedo entender las miradas y muchas veces me callo la boca y sonrio. Tengo tanta experiencia en la vida que podria seguir escribiendo esa novela de amor que tanto os gusta pero no me conoceis por completo. No sabeis que tiempo hay entre mis suspiros y mis latidos. No comprendeis mis pasos, mis pasiones y porque con solo una palabra cambia mi dia. Siempre quise poner mis manos al servicio de los demas para que les sirva de referencia o ayuda.
Mi problema ahora es saber como ayudarme a mi. Ni es sencillo ni facil.
Seguira sonando mi propio Blues y la guitarra ritmica de mi alma. Quiero que siga sonando hasta que consiga quitarme de la cabeza. Todo esto que describo, ayer, se diagnostico como depresion... justo lo que llevaba años intentando no escuchar. Tambien los bufones lloramos.
Añado este video que su traduccion dice mucho de mi.

viernes, noviembre 27, 2009

Dentro del Blues existe el amor... 7ª Parte

El coche cruzaba las calles con tranquilidad. Las farolas parecían parpadear sobre el parabrisas. Afuera hacia frío. Tenia metido las manos dentro de los bolsillos. No los sacaba para nada y de vez en cuando miraba a Pilar que estaba muy concentrada.
- ¿Se enfadara contigo? Le pregunte mientras gire hacia la ventanilla de mi lado para ver las calles.
Pilar reacciono enseguida y se quedo pensativa.
- Me da igual Fer, sabe perfectamente que lo hago porque no me atrevo decirle... eso. Contesto pendiente al asfalto.
- No tiene porque enfadarse... has hecho lo correcto. Era preferible que le cuente que no estaré mucho tiempo por aquí. No quite la mirada de la escena nocturna.
- ¿Porque hablas así? ¿Te rindes? Grito ella
El silencio nos acompaño hasta llegar al edificio donde vivían. Las luces estaban encendidas. Me baje y estire un poco el cuerpo. Pude oler la noche. Sentir el frío entrar por mi boca y las fosas nasales. Algún insecto nocturno haciendo sonidos. Justamente me baje donde había luz y mire hacia el otro lado de la calle. El vaho salia despedido y metí mis manos nuevamente en los bolsillos de mi pantalón. Creía haber visto la silueta de Marcos asomarse entre las cortinas de la ventana y también que empezaba a llover poco. Mire a Pilar y estaba bajándose en ese momento del vehículo. Conociéndola, seguramente me vigilaba a ver que hacia. Cuatro luces indicaron que el coche estaba cerrado a cal y canto. Se abrió la puerta y salio Marcos con un paraguas.
- Tío... te vas a mojar. Me cogió del brazo mientras sostenía con la otra mano el paraguas.
Sonreí y nos metimos dentro. En la entrada empezamos a reírnos ya que la lluvia se había intensificado. Parecíamos tres niños jugando con el barro y nos abrazamos.
- Somos tontos... Susurro Pilar.
Marcos me abrazaba muy fuerte. Sospechaba algo. Lo notaba en su fuerza. Se que me echaba de menos pero ese apretón no era normal. Creo que era el momento porque sabia que iba a desahogarse.
- No se cuento tiempo Marcos, pero no tardare mucho. Susurre en su oído.
Pilar que estaba a espaldas de Marcos no se contuvo y se llevo las manos a la boca intentando no gritar de dolor por sus hijos. Marcos apretó con mas fuerza y empezó a sollozar.
Notaba como mi cuello se empapaba con cada lágrima. Su respiración se aceleraba y como Pilar, aguantaba ese mismo sentimiento. Marcos siempre había sido un hombre fuerte pero ahora era todo lo contrario. Era como un niño. Yo le abrace con todas mis fuerzas y empezamos a llorar. Marcos flaqueo y se quedo de rodillas en el suelo... yo le seguí abrazado.
- No, tu no, no puedes hacerme esto a mi. Que hacemos sin ti, que harán los gemelos sin su tío. No puedes hacérmelo joder.
Se aparto y Pilar se abrazo a el llorando. Les mire mientras me secaba las lágrimas con la manga de mi chaqueta. No valoraba la influencia que tenia hacia los demás. Jonas, Marcos, Pilar... ¿que hago para ser así de importante? Su mano agarro el cuello de la chaqueta con fuerza y con la mirada cambiada, llena de odio me miro a los ojos.
- Lucharemos, ¿me oyes? lucharemos hasta... y me abrazo de nuevo. Esta vez me daba besos en la mejilla. Seguía llorando y en esta ultima frase, como las anteriores a Marcos, se me clavaron como dagas en el alma. Pilar se secaba las lágrimas con clinex, creo que se le estaban acabando y subió rápidamente a ver a los gemelos que lloraban al escuchar a su padre. Se despertaron.
Ayude a levantar a Marcos que seguía abrazándose a mi.
- Vamos grandullón, tus hijos lloran. Voy a poner la mesa. Respondí con una sonrisa, pero no mirando a sus ojos para acabar con esa escena que tanto me dolía.
Marcos subió secándose las lágrimas. Pasaron muchos minutos y vi que ya la mesa estaba colocada. Solia ponerla Jonas o yo cuando veniamos a ver alguna pelicula o cumpleaños. Todas las fiestas las hacíamos en casa de Marcos y Pilar. El salón estaba como siempre. Algún juguete que dejaban los pequeños y que siempre Jonas cogía para hacernos reír. Su humor ingles mezclado con el juguete nos hacia reír mucho. El olor a la comida invadía cada rincón de el salón. La puerta de la cocina aun así estaba cerrada pero podía oler la conquista de esos champiñones salteados de Marcos.
No solo era un buen mecánico sino también un excelente cocinero. Habían fotos por todos lados, muchas estábamos Jonas y yo.
Bajaron y me miraban preocupados. No sabíamos aun como luchar contra el problema pero barajaba la idea de llamar a Raúl para... luchar. Siempre lo hice con mis problemas. Buscar los recursos necesarios para lucha contra el mismo y aunque hablábamos de mi vida, para mi era un problema cotidiano.
Tome asiento mientras abría un Lambrusco que había traído Marcos. Se extrañaron porque era el único del grupo que no bebía alcohol. Me sentaba mal y lo sabían pero era mi noche.
Parecía un prisionero que iban a ejecutar. La ultima noche podía pedir lo que quería... aunque lo que quería me venia a la cabeza cada segundo que me paraba. Ella invadía mis pensamientos, y aunque suene raro, como los champiñones hacían con el salón... a mi me lo hacia Ani en mi mente. Cada rincón era suyo y se me debía de poner una sonrisa de tonto porque Marcos y Pilar se miraban mucho y no daban crédito a lo que veían. Serví el Lambrusco y levante la copa.
- Porque dentro del Blues exista siempre el amor. Sonreí nuevamente.
Se rieron y levantaron las copas también. Bebieron y Marcos mientras daba el sorbo se levanto de repente. Cogió un mano a distancia y puso un poco de musica, sin molestar a los pequeños que dormían en el piso de arriba.
- ¿Has oído esta armónica? Pregunto entusiasmado.
Empecé a reírme mientras le miraba.
- Me lo compre hace una semana, es una mujer bellísima que te sale en el libreto, pagina 4. Seguí riéndome mientras tomaba otro pequeño sorbo del Lambrusco.
Pilar y Marcos hicieron lo mismo.

jueves, noviembre 26, 2009

Dentro del Blues existe el amor... 6ª Parte

Pilar me ayudaba a atar los zapatos. Estaba sentado en la camilla. Se levanto y me miro fijamente mientras yo estaba aun mirando mis zapatos.
- Son los del trabajo. Suelo llevarlos en la oficina. No se que decirle a mi jefe sobre esto. Hable y miré a Pilar.
Pilar acaricio una de mis mejillas y sonrío con ternura.
- Cariño, si tenemos que acompañarte lo haremos. Se que estas solo aquí y ya eres parte de mi familia. No se si... no quiero pensar en el momento sino en que podemos solucionarlo.
Cogí su mano y cerré los ojos. Solté un suspiro y me vino la panadera a la mente. No pude contener una sonrisa y se que Pilar se quedaba tranquila al ver que sentía la ayuda de Marcos y de ella pero necesitaba aclararme con Ana. No sabia si estaba así por mi problema de salud o realmente me estaba enamorando.
Entre mi corazón y mis pensamientos no tenia sino caos. Ni el doctor Raúl sabia que hacer y mientras me preparaban los papeles asomaba para preguntar por mi estado de animo.
Pilar salio un momento a llamar a Marcos. Se suponía que se había quedado con los gemelos esperando alguna respuesta pero no sabia nada. Ella no sabia como decircelo. Marcos me tenia mucho cariño y al ser hijo único siempre nos adopto a mi y a Jonas como hermanos. Jonas, tenia que hablar con el también Supongo que también lo sabría.
Tengo tantas cosas que hacer antes. Suena mi teléfono y lo miro. Es el numero de mi jefe.
- Fer, ¿como estas ahora? Pregunto en bajo desde el otro lado del teléfono
- Hola Miguel, estoy mejor pero tenemos que hablar. No perdí el tiempo en decirle.
Se hizo unos segundos largos y el silencio dio la sensación de que perdíamos la cobertura.
- Claro Fer, tomate estos días y vuelves con tranquilidad. Además quiero que estés bien y que me expliques que te ocurre. Tu amiga me llamo para decírmelo pero no me dijo nada mas.
- Mañana... mañana pasare por la fabrica y hablamos. Si no te importa vendrá alguien conmigo porque no me atrevo ir solo aun. Apremie antes de que siguiera hablando Miguel.
- Claro... Respondió con mas seriedad.
Otros segundos mas en silencio y nos despedimos. Al menos voy dejando tiempo para que piense y se imagine algo. Miguel también me cogió mucho cariño en esa oficina.
- ¿Como se encuentra Fernando? Raúl entro pasando donde estaba sentado a la camilla.
- Igual que hace 15 minutos que me pregunto. Sonreí apagando mi teléfono
El medico sonrío también y se sentó en la silla que estaba al lado de la camilla. Aparto la mesita que estaba pegado a mi cuando justamente dejaba mi teléfono
- Fernando, me gustaría seguir su caso diariamente a nivel particular. Se sinceró conmigo y dijo sosteniendo unos papeles.
- No podre pagarle Raúl, mi sueldo es pequeño, lo justo para sobrevivir. Siempre decía lo mismo, tenia que cambiar el repertorio.
- Quiero ayudarle Fernando, no se como aun pero necesito hacerlo. Me dijo mirando a los ojos.
- ¿Porque? Me sorprendí.
Se levanto y puso una mano en mi hombro.
- Llevo 6 años de carrera... ahí fuera hay una mujer que no para de llamar a todo el mundo... yo, quiero ayudarle. Se perfectamente que no podrá pagarme pero yo me hice medico para casos así Sus ojos se clavaron en los mios.
Dios mio, ¿acaso era un caso entre miles? Mi cara debía de ser un poema porque Raúl se ponía nervioso.
- Usted debe ser una persona extraordinaria y yo quiero ayudarle.
¿Samaritano?
- Déjeme su teléfono y hablaremos, ahora mismo me coge en una situación bastante delicada sino se da cuenta. Dije burlonamente.
- Si... claro, perdone, aquí tiene sus papeles del alta y todo lo que hemos realizado. Pruebas, diagnostico... Extendió con los papeles en la mano.
Lo cogí y los puse encima de la mesa que aun me quedaba cerca de la camilla.
Pilar entraba justamente a la habitación y cerraba la puerta mirando su teléfono
- Marcos nos espera. Están los gemelos dormidos y va hacer de cenar ahora mismo.
Me levante y vi como se iba Raúl Cerro la puerta con cuidado y deduci que ya era de noche. Llevaba desde anoche aquí y no sabia cuanto tiempo me había quedado inconsciente. Pilar se acerco con mi abrigo y me ayudo a ponérmelo.
No pudo contener de nuevo las lágrimas y desde mi espalda me abrazo fuertemente.
- Pilar, por favor, prometeme que estarás hasta el final... no lo prometas, juralo. Acaricia sus manos que tenia a la altura de mi estomago.
- Lo juro por mis hijos. Susurro en lágrimas