miércoles, noviembre 18, 2009

Dentro del Blues existe el amor... 3ª Parte

Ya han pasado 2 dias. Ahi estoy sentado al pie de la ventana. Miro la gente pasar por la calle. Sigue sonando ese musical de Blues. Lei en el libreto pequeño que quien toca la armonica es una mujer. Entra en mi... corazon. ¿Que tendre?
Me estoy encerrando mucho y aun no sabremos los resultados. Ella, ella sigue en mi mente tambien. Deberia de afeitarme, vestirme y comprar pan. Eso es de idiotas, Fernando.
Levante la mirada al cielo y vi algunas nubes pasar.
Sere como esas nubes. Nadie me recordara. ¿Pero que demonios pienso? No voy a morirme.
Me levante de la silla y me vesti. Dios mio, me estaba hundiendo por algo que no deberia de pasar.
Descolge el telefono. Marque unos numeros y espere a que me descolgaran del otro lado
- ¿Marcos? Si, soy yo. ¿Podriamos vernos en el sitio de siempre? Necesito hablarte de algo. Hable sin que hablara Marcos.
Marcos era mi amigo de la infancia. Tenia un humor bastante particular. Es mecanico de motos y trabajaba para una cadena de montaje de una marca importante.
No podia ser... iba con direccion al bar donde quedaba con Marcos y termino en la pasteleria de esa mujer.
Mire a traves del cristal. Alli estaba ella. Anotando algo en un cuaderno encima de la barra. No habia nadie, estaba sola. Habian pasado 2 dias y aun estaba igual. No habia cambiado para nada.
Angelical, bella y estaba sonriente. Seguro que escribia algo bonito. Tal vez podria ser parte del trabajo suyo pero alli estaba. Palabra a palabra escribia en ese cuaderno.
Su mirada justamente se desvio hacia fuera y nuestros ojos se encontraron. Mi estomago hizo como si de una estampida de caballos estuviera escasos metros de mi.
Su pelo moreno estaba recogido, su bata blanca ahora estaba manchada de chocolate y un poco de su maravilloso pelo caia en su frente. Sus ojos se clavaron en los mios y se quedo petrificada. Tampoco era normal lo mio pero sonreimos. Ella enseguida saco sus colores. Sus labios tenian algo diferente y su nariz era pequeña, con algunas pecas. ¿Que me pasaba?
No podia tampoco quedarme alli. Me disponia a entrar aunque me sudaban las manos. Tenia que hablar con ella porque lo necesitaba.
Cuando entre el tintineo de campaña me invitaba a entrar.
- Hola... Saludo ella guardando el cuaderno.
- Hola, ¿podrias darme una barra de pan? Pregunte sin quitarle el ojo.
La chica no se inmuto y me siguio mirando.
Sus ojos entraban hasta dentro de mi. Cada segundo lo queria grabar en mi memoria. Tenia la sensacion de que el tiempo se paraba.
- Mi nombre es Ana pero me llaman Ani. Dijo ella sonriendo.
En un momento dado se mordio el labio inferior mirandome y a mi me sudaban las manos.
- Fernando, nunca me ha gustado el pan. Afirme mirandola a los ojos.
Otra estupidez y no volvere a salir de mi casa. ¿Pero que hacia esta mujer?
- Ani, te sere sincero, me gustaria tomar un capuchino en el Cafe del Blues. Esta cerca de la plaza del mercado y suelo ir mucho. ¿Te gustaria venir?
Ella se alegro mucho. Su mirada era ilusion pura. Del miedo pase a la relajacion total.
- Me olvidaba... ¡Marcos! Enserio Ani, ¿vendre a verte y quedaremos para ese capuchino? Le dije rapidamente.
Sali corriendo hacia la calle y deje atras el tintineo nuevamente. Es muy bella. Ya deseaba verla de nuevo pero Marcos me esperaba.
Cruze la plaza grande a mucha velocidad. Cuando llegue al Cafe del Blues entre rapidamente.
- Hombre, Fernando, ¿lo de siempre? Dijo una voz detras de la barra del cafe.
Directamente me fui al baño. Empece a vomitar y mi corazon aceleraba.

1 comentario:

Manchas de Tinta dijo...

Bien, bien. Una cita. Esto promete.