miércoles, julio 15, 2009

Un perro en mi camino.

Al venir, anoche, a casa. He dado un paseo un poco pensativo en mis proyectos y lo sucedido estos dias. Agobios de trabajo que no paran de darme vueltas y que me doy cuenta que me traigo a casa.
Me llamaron para que fuera a la piscina hoy por la mañana pero aparte que entreno bastante, necesitaba estar solo.
Tengo ganas de irme a Canarias para despreocuparme por un momento de todo. Estar tranquilo y pasear. Oler el mar y visitar la tumba de Opa.
Hablar con mis amigos/as de allí para ver que tal les trata la vida. Cuando estuve apunto de coger la calle Rioja, escuchando Cream. Vi un perro comiendo algo del suelo.
Me aleje un poco para no interferir en su cena y proseguí. Cuando ya estaba llegando a la parada del 32, que han puesto provisional por las obras de Avda. Madrid, me di cuenta de que me seguía el perro. Me di la vuelta y me agache invitándole a oler mi mano. Miro a su alrededor desconfiado y se acerco poco a poco.
Tras oler mi mano movió su rabo, gesto de felicidad. Acaricie su cabeza y me di cuenta que el perro estaba muy limpio para ser callejero.
El animal loo habían dejado o se había perdido. Tenia un collar que seguramente tenia un nombre pero se veía fatal y la placa estaba totalmente rayada.
Por múltiples razones no podía llevármelo a casa pero de lo tranquilo que era no podía sino pensar en ello.
Tuve que seguir mi camino hacia casa dejándolo atrás. Me daba pena pero las cosas estaban así.
Miro de nuevo a su alrededor y cogió camino nuevamente hacia Avda. Navarra. Me vino a la mente mil preguntas hasta que llegue a casa.
El perro estaba perdido, sin hogar y yo, ahora mismo, solo me preocupaba las criticas cuando nunca he sido así. ¿Que ha crecido dentro de mi para preocuparme lo que dicen los necios?

Toro Belisario dijo: Sólo se ha perdido cuando se deja de luchar.

2 comentarios:

Xordiga dijo...

Jo, pobrecitoo!!! Hay gente desalmada por la vida.

Anda anda, aprende a vivir sabiendo que con que gustes a la gente que te aprecia de verdad, se basta y te sobra. A Victor y a mi(Dos de muchos con los que cuentas y puedes contar) nos tienes para lo que quieras y creo que, a estas alturas de la vida, sobra decir y sobra pensar en el qué dirán o qué pensarán de mi.

¡¡Envidia marrana!!

Smile(us)

Dana Andrews dijo...

Bueno...hay albergues donde llevar a estos perros y otro día me llamas que, aunque sea una noche, me lo quedo yo.